La muestra examina el concepto de “no-objetualismo”, término acuñado por el crítico peruano Juan Acha, tras su llegada a México en 1972. Este concepto nombró las nuevas experiencias artísticas que emergieron en América Latina como señal de una transformación profunda en la creación visual.
Las prácticas asociadas al no-objetualismo fueron, para Acha, parte de la búsqueda de lo que denominó “un pensamiento visual independiente”: una visualidad capaz de mirar la realidad local y de replantear la participación del público mediante mecanismos sensitivos, para propiciar un cambio de mentalidad y lograr un cambio político. En ella confluyeron diversos lenguajes: geometrismos, gráfica política, arte ambiental, arte de acción, arte de procesos, escultura pública, experiencias efímeras y actitudes conceptuales.
La exposición explora las prácticas artísticas que transformaron el panorama del arte latinoamericano durante los años setenta, marcando una ruptura definitiva con los lenguajes tradicionales y proponiendo nuevas formas de emancipación visual. Durante esta década, surgió una compleja gama de propuestas que situaron al “no-objetualismo” en el centro de debates cruciales: la relación entre vanguardia y subdesarrollo, arte y cultura popular, el problema de la identidad latinoamericana, las transformaciones de la vida urbana y el papel de la tecnología en la vida cotidiana.