Sauul hamett. Bajo la niebla, fantasmas florecen

  • Sauul hamett  Bajo la niebla, fantasmas florecen
Artes Visuales
29mayo
2026
20septiembre
2026
Museo Universitario del Chopo, El gabinete
Dr. Enrique González Martínez 10, Col. Sta María la Ribera, Del. Cuauhtémoc, 06400 Ciudad de México.

Horarios
Miércoles - 11:00 a.m. a 06:00 p.m.
Jueves - 11:00 a.m. a 06:00 p.m.
Viernes - 11:00 a.m. a 06:00 p.m.
Sábado - 11:00 a.m. a 06:00 p.m.
Domingo - 11:00 a.m. a 06:00 p.m.
Precio
General: $40.00, Estudiantes: $20.00, Miércoles Entrada libre

50% estudiantes, maestros, UNAM, INAPAM, jubilados ISSSTE e IMSS. Sujeto a disponibilidad. Programación sujeta a cambios sin previo aviso.

Tipo de evento: Exposición

"No puedes construir nubes. Y es por eso que el futuro que sueñas nunca se hace realidad."
Sui Ishida, Tokyo Ghoul (2011)

En la alcaldía Tláhuac, el hogar familiar de Sauul hamett (CDMX, 1998) se sitúa en las inmediaciones del Tempiluli, un área natural protegida con remanentes lacustres. Bajo el flujo de las transiciones políticas locales, en ese territorio se ha consolidado una dinámica violenta de especulación, edificación y demolición; con mayor intensidad desde la construcción de la Línea 12 del Metro, se ha convertido tanto en un vertedero ilegal de cascajo como en un asentamiento irregular.

En sus derivas por estos paisajes, Sauul recolectó restos materiales —desde escombros hasta elementos naturales— que reflejan la memoria del entorno urbano en transformación.  A partir de esos fragmentos, el artista presenta aquí una grieta personal: aquello que alguna vez simbolizaba el anhelo de tener un espacio propio ha sido neutralizado por procesos sistemáticos de despojo y reconfiguración territorial. Los proyectos habitacionales en la zona recurren con frecuencia a la autoconstrucción como estrategia, lo cual emerge de la urgencia por hacerse de “un lugar". Al quedar frecuentemente inconclusas o en deterioro, estas construcciones habitan un espacio nebuloso donde convergen la nostalgia por el sueño original y la ilusión de su posible consolidación.

Concebida como una presencia urbana fantasmal, la instalación opera desde una levedad que oscila entre la realidad y la añoranza de un futuro estable. Pese a su desgaste, los elementos que la componen persisten como huellas de una geografía urbana cíclica. Estas ensoñaciones especulativas se configuran como fantasmas florecientes: el artista imagina un paisaje en tensión que reclama y reintegra tanto la naturaleza como el escombro a un mismo ciclo orgánico. Esta propuesta se inscribe en una noción de esperanza crítica —concepto contemporáneo que propone un balance entre el optimismo y el análisis profundo— para lanzar un conjuro poético que invoca la esperanza e ilusión que aún perviven bajo la niebla.

Curaduría: Karol Wolley Reyes

CulturaUNAM
CulturaUNAM
CulturaUNAM
×