Esta es la primera exposición individual del artista y activista nicaragüense Elyla (Chontales, 1989) en un museo. El proyecto reúne más de una década de producción artística, incluyendo fotografía, video, instalación, escultura y vestimenta empleada en performances e intervenciones callejeras. Su práctica parte de su experiencia atravesada por las luchas de la comunidad cochona, un término nicaragüense usado peyorativamente contra las personas homosexuales y recuperado como una afirmación crítica para nombrar las desobediencias sexuales y formas de existencia históricamente abyectas y despreciadas.
En diversas acciones, Elyla irrumpe en el espacio público para revisitar la tradición masculina revolucionaria y poner en tensión la historia oficial. Su obra indaga en el mito del mestizaje y en los modos en que ha sido utilizado para invisibilizar la presencia afrodescendiente e indígena en Nicaragua y Centroamérica. Ante ello, propone la noción de barro mestiza como una manera de confrontar y escapar de su narrativa homogeneizadora. En trabajos recientes, entrelaza lo humano, lo geológico y lo vegetal, subrayando la defensa del territorio mesoamericano. Desde sus inicios, ha reinterpretado danzas tradicionales nicaragüenses como rituales festivos de liberación y autodeterminación colectiva.
El término corpodivinidades —acuñado por Elyla— imagina una intersección entre cuerpo, deseo y espiritualidad, así como una búsqueda ancestral de parentescos travestis y sexo-disidentes, alejados de las narrativas LGBTIQ+ del norte global. La exposición se enmarca en un programa más amplio dedicado al arte contemporáneo de Centroamérica.
Miguel A. López (Curador, Museo Universitario del Chopo, UNAM)