Inauguración de exposición
Mineralia indisciplinada es un proyecto curatorial realizado en conjunto con lxs artistas Mariana Dussel (CDMX,1998) y Daniel Robles Lizano (CDMX,1994) quienes transforman el espacio en un organismo rocoso. En esta topografía ficticia, emprenden una exploración fenomenológica que revela los códigos inscritos en los pliegues de la cavidad. La trama se articula en tres actos performativos —que sucederán durante el periodo de exhibición— en los que dialogan con metodologías de las ciencias naturales para indagar en las relaciones interespecies que hacen parte de la materia geológica. Durante estos actos se presentarán especímenes como ópalo de fuego, cinabrio, obsidiana, piedra pómez y fósiles de ámbar, reconfigurados por la erosión y cambios del subsuelo, como consecuencia de las alteraciones climáticas.
Impulsados por el ímpetu científico de la modernidad y el auge de la industria minera, en el siglo XIX surgieron los primeros dioramas de historia natural; estos dispositivos mostraban la perfección de los minerales como objetos de estudio, aislándolos de la matriz telúrica que los gestó. Cuestionando ese modelo de representación, Mineralia indisciplinada deviene en un lugar de especulación y aproximación a un organismo geológico vibrante, cuya exploración da lugar a la emergencia de nuevos cuerpos minerales. Los especímenes aquí dispuestos y renombrados revelan relaciones de cuidado que, desde hace miles de millones de años, nutren los suelos marinos y volcánicos, ofreciendo un relato alterno sobre vínculos entre cuerpos minerales y fósiles, imperceptibles a la mirada humana pero esenciales para la historia planetaria.
En las cosmogonías ancestrales aparecen toda clase de relatos sobre cristales, gemas y piedras preciosas, a los que se les atribuyen propiedades mágicas, curativas y protectoras, como expresión del asombro ante lo que la naturaleza engendra en sus profundidades. Al acercarnos a estos cuerpos majestuosos —cristalizados por la acción de fuerzas atmosféricas y la lenta manufactura del tiempo— emergen narrativas geológicas que trascienden nuestra percepción. Relatos planetarios que desafían la temporalidad humana.