Minia Biabiany presenta Nuestras escuchas

  • Minia Biabiany presenta Nuestras escuchas
Artes Visuales
06septiembre
2026
14febrero
2027
MUAC, Sala 3. Planta Alta
Centro Cultural Universitario, CU, Insurgentes Sur 3000, Del. Coyoacán

56226972

Horarios
Martes de 10:00 a.m. a 06:00 p.m.
Miércoles de 10:00 a.m. a 06:00 p.m.
Jueves de 10:00 a.m. a 08:00 p.m.
Viernes de 10:00 a.m. a 06:00 p.m.
Sábado de 11:00 a.m. a 08:00 p.m.
Domingo de 11:00 a.m. a 06:00 p.m.
Precio
General: $60.00

Tipo de evento: Exposición

En su producción, Minia Biabiany (Basse-Terre, Guadalupe, 1988) aborda la violencia ejercida sobre el territorio, la agresión histórica que se ha ido transmitiendo durante generaciones. Por medio de la poética y el ritmo de las imágenes, sus obras han explorado las historias de la isla de Guadalupe y las secuelas de la crisis ecológica provocada por el uso del pesticida clordecona, en relación con la contaminación, los linajes y los saberes ancestrales, en tanto formas de conocimiento.

Su nuevo proyecto, la videoinstalación Nuestras escuchas (2026), revisa la relación entre la isla Guadalupe y el agua, desde un relato de cercanía y vínculo con el territorio. Lo desarrolló junto con Chloé Cramer, una niña de ocho años; Célia Poulot, profesora de artes aplicadas; Nouma de Lacroix Cobral, educadora de permacultura; y Murielle Biabiany, investigadora en fitoquímica: un colectivo de cinco personas, incluida la artista, que creció y vive en Guadalupe con un vínculo profundo con el mar. La exposición, curada por Virginia Roy Luzarraga, se presenta en el Museo Universitario Arte Contemporáneo, MUAC, del 5 de septiembre de 2026 al 14 de febrero de 2027.

Acompañan a esta obra seis esculturas de madera quemada con forma de cachalotas, una especie marina nativa de Guadalupe, pero ausente del imaginario colectivo local. Inspirada en la ecolocalización de estos cetáceos y en los estudios de la escritora Alexis Pauline Gumbs, Biabiany convierte las ondas sonoras y los dialectos de las ballenas en una metodología poética: la escucha profunda y el mar como vías para resistir la asfixia histórica del esclavismo y el extractivismo capitalista. En la pieza, el mar aparece como actor protagonista que da testimonio de la historia y la dominación extranjera del territorio, evidencia su propia contaminación y conserva costumbres y saberes rituales.

El mar como contenedor de relatos y transmisor de conocimientos

Dada la estrecha relación que mantienen los habitantes de Guadalupe con el mar, el agua está presente en su vida diaria, en sus quehaceres y en sus tradiciones: es contenedora de relatos, transmisora de conocimientos y, a la vez, aglutinante de las capas de violencia ejercidas sobre el territorio. Nuestras escuchas ahondan en formas de reconexión con lo acuático a modo de canto, agradecimiento y reconocimiento. En palabras de la artista: "salir del agua para hablar del agua".

A pesar de esta centralidad, la cultura pública guadalupeña no rinde al agua un homenaje formal ni colectivo. Se genera así una tensión estructural entre tres componentes: la dependencia cotidiana del agua como elemento vital, el daño acumulado por su contaminación y distribución irregular, y su ausencia como objeto de reconocimiento simbólico y público. "Este vacío", comenta la curadora, "forma parte de la herencia colonial: la de aquello que no se nombra. La pieza interviene directamente en esta grieta y propone el agua como interlocutor y entidad a la que se le debe una escucha y un reconocimiento que la cultura colectiva le ha negado.”

En las imágenes del filme, el agua se toca y se bebe, se traspasa y filtra, moja y limpia, regenera la tierra y las plantas. En ella se nada y se flota: sostiene y mueve, deviene espacio de fortaleza y posibilidad. El océano, como ente de reconstrucción de la imaginación política, abre la posibilidad de otra interacción y de un presente distinto.

Construcción de relatos y configuración de mapas alternos

La metodología de Biabiany se sustenta en las llamadas prácticas narrativas: herramientas para la construcción de relatos que sitúan a las personas como autorxs de su propia historia. Para analizar las situaciones, estas prácticas parten de los hechos —visualizados como puntos— y las tramas —concretadas como líneas— y, con ellos, configuran mapas alternos que reflejan distintos puntos de vista y fomentan conversaciones intencionadas para encarar una misma situación desde ángulos diferentes.

Para desgranar los hilos del territorio habitado, la artista invitó a cuatro personas a elaborar la pieza de manera colectiva: Chloé, una niña de ocho años; Célia, una profesora de artes aplicadas; Nouma, un educador de permacultura; Murielle, investigadora en fitoquímica, y la propia artista. Todxs ellxs crecieron y viven en Guadalupe, y tienen una unión muy especial con el mar. De esta manera, Biabiany sostuvo una conversación conjunta a partir de lecturas compartidas, entrevistas y seminarios. "Este proceso", señala Roy, "permitió a Biabiany evitar posiciones extractivistas sobre la experiencia del otro y, en consecuencia, explorar la producción de conocimiento y creación de una manera colectiva. Lxs autorxs también son lxs protagonistas de las acciones que se desarrollan".

Nuestras escuchas (2026) es la obra ganadora de la Moving Image Commission 2024, convocada por la Fundación Han Nefkens, en alianza con el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA) y The Bass Museum of Art de Miami. La exposición en el MUAC inaugura un recorrido que continuará en el MACBA y en The Bass, como apuesta compartida por formas de trabajo capaces de generar nuevas conversaciones entre comunidades, territorios y públicos diversos. La pieza, además, se incorporará a las colecciones de los tres museos.

 

CulturaUNAM
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